Es parte de la cocina diaria: en el avocado toast, en ensaladas, dips y sándwiches; consejos para elegirla, madurarla si está verde y evitar que se oxide; además, combinaciones originales y recetas fáciles para disfrutarla en cualquier momento del día
Hay ingredientes que parecen haber estado siempre en nuestra heladera, como la palta. Mucho más en los últimos años, con las tendencias fit y saludables que dominan las nuevas corrientes en alimentación.
Así, la palta querida hace años que dejó de ser una moda para convertirse en parte de nuestro hacer culinario diario. Y cuando algo entra en esa categoría, empiezan las ganas de conocer mejor de qué se trata este producto: de dónde viene, por qué es así, cuántas variedades existen y qué podemos hacer con ella más allá de la palta con huevo de la mañana.

Cómo elegir una buena palta Hass
La Hass madura después de cosechada y cambia el color de su piel de verde oscuro a morado casi negro. Para saber si está en su punto justo, conviene tomarla con la palma de la mano y comprobar su firmeza, no con los dedos (para no dejarla marcada). Si no cede, está dura. Si cede suave, está lista. Si se hunde, se pasó de maduración.

Si tu verdulero amigo las tiene en un cajón al sol, evitalas: el calor acelera la maduración. Y las de mejor calidad tienen el pedúnculo (el “botoncito” arriba). Si no está, puede haber entrado aire y empezar la oxidación interna.
¿Cómo evitar que se oxide?
La palta, una vez abierta y en contacto con el aire, se oxida. No hay magia posible para impedir este proceso, pero sí formas de ralentizarlo. Lo fundamental es entender que el tema es el oxígeno, entonces:
- Dejar el carozo ayuda sólo en la parte que tapa, el resto de la pulpa se oxidará.
- Una capa fina de aceite de oliva actúa como barrera con el aire.
- Rociar con limón y guardar la palta abierta en un recipiente con tapa en la heladera, funciona bastante bien.
Cómo madurar una palta en casa
A veces pasa: la compraste hermosa, firme, soñada… pero todavía verde. En vez de esperar una semana, podés ayudarla un poco. Poné la palta en una bolsita plástica junto con una o dos bananas. Sacá el aire y cerrala. La banana libera etileno, un gas natural que acelera la maduración. En uno o dos días debería estar en su punto justo.

¿Y cuántas calorías tiene?
La palta tiene grasas, sí, pero grasas buenas: principalmente monoinsaturadas, las mismas que se asocian con la salud cardiovascular. Su valor calórico es más alto que el de otras frutas: 100 g de pulpa aportan alrededor de 160 calorías. Si estás cuidando el consumo calórico, alcanza con ajustar la porción —no hace falta dejarla afuera de la dieta.



